Velho da Bugiada
Anciano y patriarca del pueblo cristiano, jefe de los Bugios. La única figura que lleva dos máscaras a lo largo del día — alegre por la mañana, abatido por la tarde, a la hora de su captura.
Más de 700 figurantes, casi todos de Sobrado. Cada uno tiene su papel; filtra por grupo.
Anciano y patriarca del pueblo cristiano, jefe de los Bugios. La única figura que lleva dos máscaras a lo largo del día — alegre por la mañana, abatido por la tarde, a la hora de su captura.
La formación cristiana: hombres, mujeres y niños de Sobrado, de cualquier edad. Encarnan la alegría, el exceso y el desorden con trajes vivos. Alrededor de 600 salen a la calle.
Desde los años 50, aparecen en la captura del Velho para secarle las lágrimas y abrazarlo. Su inocencia conmueve a todos los que miran.
El Rey Moro, jefe de los Mourisqueiros. Con el rostro descubierto, severo e inflexible. Por tradición, un hombre soltero de Sobrado. Él impulsa la negativa a devolver al Santo y la captura del Velho.
Unos cuarenta hombres jóvenes y solteros de Sobrado, ordenados en parejas y rangos (Guias, Meios, Rabos). Hacen falta siete años para llegar a Reimoeiro. Pocos en número, de férrea disciplina.
El tambor — y su tamborilero — que impulsa los bailes moros. Su ritmo guerrero nunca debe detenerse ni vacilar, o toda la Mouriscada se viene abajo.
La “Arroquesta” que acompaña a los Bugios con guitarras braguesas, violines y rabeles, con el antiguo traje folclórico portugués.
La banda filarmónica que toca el Himno de São João en los grandes momentos: procesión, Dança de Entrada y la captura del Velho. De la parroquia vecina, pero sentida como propia de Sobrado.
Una figura monstruosa y verde con la lengua roja, creada por los Bugios para asustar a los moros y liberar al Velho. Aquí no es símbolo del mal, sino del Milagro de São João.
Los abogados mediadores. Cada bando tiene uno. Cuando las conversaciones se rompen en el escenario de los Bugios, sigue el asalto del Reimoeiro.
Un jinete que “corre las embajadas” entre los escenarios, llevando mensajes en hojas de plátano ensartadas en su espada, en busca de la paz.
Narra y enmarca la captura del Velho, con guion o improvisación, para atraer y conmover al público.
Protagonistas de la Danza del Ciego (Sapateirada): el Ciego errante y el Zapatero, en un duelo cómico por el rapto de la Mujer (Fiadeira) a manos del Mozo del Ciego.
Sátira social cómica de grupos de Sobrado, a pie o en carrozas. Temas locales, nacionales y mundiales que cambian cada año.
Primera figura de la Lavra da Praça: un Bugio montado en un burro al revés, “recaudando” mercancías de los puestos, escribiendo en un libro de cuentas con la cola del animal por tintero.
Las figuras labriegas de la Lavra da Praça, con tosca vestimenta embarrada, recreando la siembra, la grada y el arado al revés — rozando al público a su paso.